Es doloroso darse cuenta de las cosas cuando te las dicen una y otra vez, pero sobre todo esas personas por la que sientes admiración completa y absoluta, gente que solo quiere que te hagas valer, que amplíes tus horizontes a pesar de que posiblemente te duela, pero que a la larga sera tu salvación.
Se van. Eso es algo irrefutable, las personas mueren, y dejan tras de si un estela de innumerables consejos y advertencias. No las escuchaste; o si, e hiciste caso omiso; pero, una vez que veas esa estela parar de repente, aun teniendo tanto universo para continuar, una se da cuenta.
Te levantas un día y ves las cosas más claras que nunca, una claridad que hasta molesta. Ves pasar años y años y es ahora cuando cobran sentido esas palabras.
Rabia.
Rabia de haberme dado cuenta tarde.
Rabia de no haberte demostrado en su momento que esa estela tuvo sentido en mi vida pero que aun no me había percatado de su magnitud, y que por ella ahora estoy creando otra aun mas grande.
Rabia de que esa persona no pueda decirte ya ''me alegro de que me hayas escuchado, estoy orgulloso de ti'' o su típico ''sabia que podías, siempre lo he sabido''.
Rabia de que ni hacia falta que lo dijera con palabras, porque con sus expresiones ya era suficiente.
Rabia... de que se haya ido tan pronto.
Aun así, dejó mi universo marcado, así como el de muchas otras personas que, al igual que yo, le admiraban y respetaban.
Por tí.
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