Se suele creer que el pensamiento positivo ayuda a llevar una vida más feliz. De pequeños nos decían que sonriéramos y que pusiéramos cara de estar contentos. De mayores nos dicen que miremos el lado positivo: que ''no hay mal que por bien no venga'' y que ''el vaso está medio lleno''.
A veces la realidad se impone y te impide comportarte como si fueras feliz; la salud te puede fallar, tu pareja te puede engañar, tus amigos pueden defraudarte... En esos momentos sólo quieres aceptar la realidad, olvidar las apariencias y ser tu mismo, asustado e infeliz.
Si le preguntas a la gente qué quiere en la vida la respuesta es sencilla: ser felices. Pero quizás sea esa espectativa, ser felices, la que nos impide llegar a serlo. Quizás cuanto más intentemos obligarnos a ser felices, más confundidos estemos, hasta que ni nos reconocemos.
En vez de eso seguimos sonriendo e intentamos ser esas personas felices que quisiéramos ser, hasta que nos damos cuenta de que lo hemos tenido delante: ni en nuestros sueños, ni esperanzas, sino en lo que nos hace sentir cómodos, en lo que conocemos...
jueves, 1 de noviembre de 2012
miércoles, 10 de octubre de 2012
Un ''Hola'' y un ''Adiós''
Siempre seremos para alguien, la persona correcta que conocieron en el momento equivocado. El tiempo te va demostrando quienes valen la pena y quienes no, quien no te busca no te extraña, quien no te extraña no te quiere.
Cuando estás arriba, tus amigos saben quién eres. Cuando estás abajo, tú sabes quienes son realmente tus amigos. No dependas de nadie en este mundo, porque hasta tu sombra te abandona cuando estás en la oscuridad.
Aprende a apreciar lo que tienes antes de que el tiempo te enseñe a apreciar lo que tuviste.
sábado, 16 de junio de 2012
"El tiempo lo cura todo".
A la gente le encanta este cliché: "El tiempo lo cura todo", pero cuando vives lo suficiente te das cuenta de que la mayoría de clichés son ciertos.
Es increible lo que incluso el más pequeeño transcurso del tiempo es capaz de conseguir, las heridas que puede cerrar, las imperfecciones que puede suavizar... pero al final todo se reduce al tamaño de la herida... ¿No es así?
Si la herida es lo suficientemente profunda quizás no haya forma de evitar que se infecte aunque tengamos todo el tiempo del mundo.
Es increible lo que incluso el más pequeeño transcurso del tiempo es capaz de conseguir, las heridas que puede cerrar, las imperfecciones que puede suavizar... pero al final todo se reduce al tamaño de la herida... ¿No es así?
Si la herida es lo suficientemente profunda quizás no haya forma de evitar que se infecte aunque tengamos todo el tiempo del mundo.
Soñadores y Realistas.
En este mundo hay soñadores y realistas. Lo lógico sería que los soñadores se juntasen con los soñadores y los realistas con los realistas, pero muchas veces pasa lo contrario.
Vereis, los soñadores necesitan a los realistas para impedirles volar demasiado cerca del sol, y los realistas... pues sin los soñadores podrían no despegar jamás.
Vereis, los soñadores necesitan a los realistas para impedirles volar demasiado cerca del sol, y los realistas... pues sin los soñadores podrían no despegar jamás.
Una enfermedad como otra cualquiera.
La duda es una enfermedad, un mal que infecta la mente, haciendo desconfiar de los motivos de los demás y de nuestras propias percepciones. La duda consigue que nos cuestionemos todo lo que siempre nos habíamos creido de una persona, y refuerzan las más oscuras sospechas sobre los que nos rodean.
La naturaleza puede ser cruel, hay depredadores por todas partes.
Y aquellos que no necesitan protección contra las fuerzas del exterior, a menudo la necesitan contra sí mismos.
En nuestra sociedad, se habla de las mujeres como el sexo débil, pero en la naturaleza los animales hembras pueden ser mucho más feroces que los machos.
La naturaleza puede ser cruel, hay depredadores por todas partes.
Y aquellos que no necesitan protección contra las fuerzas del exterior, a menudo la necesitan contra sí mismos.
En nuestra sociedad, se habla de las mujeres como el sexo débil, pero en la naturaleza los animales hembras pueden ser mucho más feroces que los machos.
¿Predador o presa?
Desde que nacemos tendemos a clasificarnos. Pasamos mucho tiempo de nuestra vida intentando definirnos, pero la verdad es que sólo hay dos categorias: los predadores y las presas.
Una vez que eliges en qué lado estás tienes que vivir con las consecuencias.
Una vez que eliges en qué lado estás tienes que vivir con las consecuencias.
jueves, 17 de mayo de 2012
Choque de percepciones.
La realidad es que a menudo nuestra percepción se haya nublada por nuestras espectativas y nuestras experiencias. La verdad es una batalla de percepciones. La gente solo ve lo que puede afrontar y lo importante no es lo que miras, sino lo que ves.
Cuando dos percepciones luchan una con la otra, la verdad en ocasiones puede perderse, y los monstruos encuentran la forma de salir de su infierno.
Cuando dos percepciones luchan una con la otra, la verdad en ocasiones puede perderse, y los monstruos encuentran la forma de salir de su infierno.
El monstruo interior.
Al final del día lo único que queremos cualquiera de nosotros es sentirnos bien. Y ya sea un largo y húmedo beso en una noche oscura o una aguja en el brazo, nos atormenta hasta que cedemos, hasta que nos permitimos volver a sentirnos bien. No hay nada que siente mejor en el mundo que rendirte ante tu monstruo interior.
Cada monstruo tiene su propia versión de lo que es una adicción, está escrito en nuestra naturaleza, necesitamos la sangre, la fuerza, el poder. Pero la maldición de aquellos que tenemos impulsos oscuros es que cuando dejamos que nuestras ansias internas se apoderen de nosotros son otros los que pagan el precio.
Lo peor es que cuando un monstruo zarpa hacia los bajos fondos no hay forma de saber que destrucción dejará al despertar.
Cada monstruo tiene su propia versión de lo que es una adicción, está escrito en nuestra naturaleza, necesitamos la sangre, la fuerza, el poder. Pero la maldición de aquellos que tenemos impulsos oscuros es que cuando dejamos que nuestras ansias internas se apoderen de nosotros son otros los que pagan el precio.
Lo peor es que cuando un monstruo zarpa hacia los bajos fondos no hay forma de saber que destrucción dejará al despertar.
jueves, 19 de abril de 2012
Tu mente y tú.
El arma más peligrosa que nadie puede usar contra nosotros es nuestra propia mente, aprovechándose de las dudas e incertidumbres que en ella acechan.
¿Somos sinceros con nosotros mismos o vivimos cumpliendo las espectativas de otros? Y, si somos abiertos y sinceros, ¿podría alguien amarnos de verdad?
¿Podemos hallar el valor de compartir nuestros secretos más íntimos? ¿O en realidad somos imposibles de conocer, incluso para nosotros mismos?¿Somos sinceros con nosotros mismos o vivimos cumpliendo las espectativas de otros? Y, si somos abiertos y sinceros, ¿podría alguien amarnos de verdad?
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