sábado, 31 de diciembre de 2011

Vive.

Señoras y señores... usen protección solar.
Si pudiera ofrecerles sólo un consejo para el futuro, sería éste: usen protector solar.
Los científicos han comprobado los beneficios a largo plazo del protector solar, mientras que los consejos que les voy a dar no tienen ninguna base confiable, únicamente en mi propia y errática experiencia.
He aquí mis consejos:
Disfruta del poder y de la belleza de tu juventud. No me hagas caso. Nunca entenderás el poder y la belleza de tu juventud hasta que se te haya marchitado. Pero, créeme, dentro de veinte años mirarás tus fotos antiguas y comprenderás, de una forma que no puedes comprender ahora cuántas posibilidades tenías ante ti y lo guapo/a que eras en realidad.
No estás tan gordo como te imaginabas.
No te preocupes por el futuro; o preocúpate, sabiendo que esa preocupación es tan efectiva como intentar resolver una ecuación algebraica masticando chicle. Lo que sí es cierto es que los problemas que realmente tienen importancia en la vida son los que jamás se te pasaron por la mente, de esos que te sorprenden a las cuatro de la tarde de un martes cualquiera.
Haz todos los días algo a lo que le temas.
 Canta.
No juegues con los sentimientos de los demás. No toleres que la gente juegue con los tuyos.
Relájate.
No pierdas el tiempo sintiendo envidia o celos: a veces se gana, a veces se pierde. La competencia es larga, y al final, sólo compites contra ti mismo.
Recuerda los elogios que recibas, olvida los insultos; (pero si consigues hacerlo, dime cómo).
Guarda tus cartas de amor, tira los viejos recibos del banco.
Estírate.
No te sientas culpable si no sabes muy bien que quieres hacer en la vida o qué esperas de ella. Las personas más interesantes que he conocido no lo sabían cuando tenían 22. Es más, algunas de las personas más interesantes que conozco tampoco lo sabían a los cuarenta.
 Toma mucho calcio. Cuida tus rodillas, sentirás la falta que te hacen cuando te fallen.
Tal vez te cases, tal vez no, Quizá tengas hijos, tal vez no. Tal vez te divorcies a los cuarenta, tal vez bailes el vals en tu 75 aniversario de bodas.
Hagas lo que hagas no te enorgullezcas ni te critiques demasiado. Vuestras decisiones están dictadas en un 50 por ciento por el azar, siempre optaras por una cosa u otra... Disfruta tu cuerpo, aprovéchalo de todas las maneras que puedas. No le tengas miedo ni te preocupes de lo que piensen los demás, porque el cuerpo es el mejor instrumento que tendrás jamás.
Baila; Aunque tengas que hacerlo en el salón de tu casa. Lee las instrucciones, aunque no las sigas. No leas revistas de belleza, para lo único que sirven es para hacerte sentir feo. Aprende a entender a tus padres, será tarde cuando ellos ya no estén. Llévate bien con tus hermanos, son el mejor vínculo con tu pasado y probablemente serán ellos los que te acompañarán en el futuro.
Entiende que los amigos vienen y van, pero hay un puñado de ellos que debes conservar con mucho cariño.
Esfuérzate en no desvincularte de algunos lugares y costumbres, porque cuanto más pase el tiempo, más necesitarás a las personas  que conociste cuando eras joven. Vive en una ciudad alguna vez, pero múdate antes de que te endurezcas, vive en el campo alguna vez, pero múdate antes de que te ablandes.
Viaja.
Acepta algunas verdades ineludibles, los precios siempre subirán, los políticos siempre mentirán, tu también envejecerás y cuando lo hagas, añorarás los tiempos cuando eras joven en  los que los precios eran razonables, los políticos eran honestos y los niños respetaban a los mayores. Respeta a tus mayores. No esperes que nadie te mantenga, pues tal vez recibas una herencia jugosa, tal vez te cases con alguien millonario, pero nunca sabrás cuanto durara.
No te hagas demasiadas cosas en el pelo, pues cuando tengas 40 años  parecerá el de alguien  de 85. Ten cuidado con los consejos que recibes, y ten paciencia con quienes te los dan. Los consejos son una forma de nostalgia, proporcionarlos es una manera de rescatar el pasado de la basura, limpiarlo, pintar las partes feas y reciclarlo para darle más valor del que tiene.
Pero confiad en mi cuando hablo de lo del protector solar.
Yo se que te han hecho daño, pero yo estaré ahí esperándote y estaré ahí solo para ayudarte, cada vez que pueda hacerlo.
A todo el mundo: juntos lo conseguiremos. Algún día llegara nuestro final.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Te Invito a Soñar.

Os plantearé una pregunta: ¿Por qué siempre hay que hablar del amor?
Bien, responderé yo misma, aquí y ahora. Es tan importante sentirse querido por alguien, que, a veces, no pensamos en nada más. Sí, en esa palabra que ha dado tantos quebraderos de cabeza, tantos momentos felices, desolados, con quien compartirlo, con quien no... Esa palabra abstracta que siempre nos envuelve en su red arácnida intentando que caigamos en sus garras. Esa palabra que nos guía a nuestro destino... Amor... Suena tan lleno de... de... ternura, cariño, abrazos, besos, caricias. Pero no todo es un cuento de hadas, desgraciadamente no es como lo dibujan. A todas las almas vagabundeantes de amor, les llega en algún momento a su plano de rutina a la que llaman vida.
Nos cuesta darle la bienvenida, pero más nos cuesta decirle adiós. Pero, ¿por qué no decimos hasta luego? No siempre se encuentra lo que se busca la primera vez, porque puede haber algo con aspecto de virtud que nos lleve a nuestra propia ruina y algo con aspecto de defecto que nos lleve a nuestra salvación.
Todos lo pasamos mal en algún momento de nuestra vida que nos hunde, nos hace más pequeños, inferiores, e incapacitados para hacer nada, pero, recordad que la vida sigue y siempre habrá quien te haga sentir así, pero llegará un día en el que nos encontremos a nuestras ganas de vivir, una persona que nos ayude a levantarnos en nuestros múltiples tropiezos. Estamos rodeados de esas personas, y aunque no las veamos siempre han estado, están y estarán ahí.
Nos hace tan grandes tener a nuestro lado unos brazos que te rodeen en tus momentos débiles, boca que te diga ``te quiero, nunca vas a estar sola.´´, ojos que te miren y expresen ''Estoy aquí, no pasa nada'', una mirada vale más que mil palabras y es muy difícil mentir con la mirada, pero a menudo son bellas mentiras que nos traicionan. Y, un corazón lleno de amor que cada día intente estar junto con su correspondido, como un gran cielo pegado a un inmenso océano y donde el sol sea los dos corazones unidos.
No hay que dejar atrás a esas personas que he nombrado antes, las que te ayudan en el estrecho y largo camino de la vida, a esas son las que verdaderamente hay que unir nuestro corazón. Cuando nos lo rompen quedan muchos trocitos y tenemos que pegarlos nosotros mismos pero con ayuda de otro corazón el nuestro se hace más fuerte, grande e invulnerable, y nos es más fácil recomponerlo. 
Es tan grata la sensación de estar rebosantes de sentimientos tan fuertes que arroyarían cualquier obstáculo, que irremediablemente lloramos. Porque no todas las lágrimas son amargas… Os invito a llorar, por supuesto de alegría y felicidad, os invito a tropezar, porque sin errores no habréis aprendido nada y porque veréis a las personas realmente valiosas que tenéis a vuestro alrededor, y os invito a jugar a través de la mente con todo lo que os he dicho a lo largo de esta, mi reflexión. Siempre me digo a mi misma que el amor a las personas es lo que nos hace soñar y volar por parajes desconocidos... Por eso, simplemente os terminaré diciendo: Dulces Sueños...

jueves, 24 de noviembre de 2011

Nuestra Media Naranja... Nosotros.

Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida sólo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros y que nadie en nuestra vida merece cargar en las espaldas la responsabilidad de completar lo que nos falta.

¿Has pensado que los príncipes azules somos nosotras y que somos nosotras las que tenemos que salvarnos?